JMJ CRACOVIA 2016

 12 de Julio, 2016

Por Christian Peters Encargado de extensión

Para muchos jóvenes las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) suponen una experiencia inolvidable. Conocen a cristianos y cristianas de todo el mundo, celebran juntos una gran fiesta y de este modo viven su fe de una manera nueva. Los participantes quedan profundamente conmovidos por la fuerza del mensaje del Papa.

El Papa tiene grandes esperanzas puestas en los jóvenes y les infunde ánimo y valentía para su vida diaria. La experiencia de la fe común más allá de países, idiomas y culturas, les fortalece en su camino personal, en el cual algunos tienen la sensación de vivir aislados. Muchos experimentan una orientación nueva y nueva energía para seguir su propio camino de fe.

La propia conformación de las Delegaciones se transforma en un enriquecedor compartir de miradas y visiones de la fe, pues las delegaciones se conforman con jóvenes de distintas diócesis, colegios, movimientos, pastorales de educación superior y numerosos jóvenes que profesan su fe en sus espacios de estudio y trabajo sin necesariamente pertenecer a una comunidad pastoral. En el contacto entre los participantes surge el diálogo que traspasa experiencias de vida, fe y pastoral de un lugar a otro, la verdadera inculturación de la fe se produce cuando cada joven se comunica con otro joven.

Otro gran valor de las JMJ es que surgen los testimonios del esfuerzo de los jóvenes por llegar hasta ellas. Muchos jóvenes comienzan a reunir el dinero para llegar a ellas desde el mismo anuncio del donde se realizarán –tuvimos la ocasión de ver jóvenes reuniendo dinero para esta jornada en septiembre de 2013, dos meses después de Río de Janeiro-.
Volvemos a la tierra del creador de las Jornadas Mundiales de la Juventud, un espacio que Juan Pablo II visualizó como el lugar y momento donde los jóvenes quieren encontrarse entre ellos; donde quieren compartir sus experiencias de vida, de fe y de mundo; de escuchar una palabra de fe, que puede venir de un hermano peregrino, de las familias que acogen o de un pastor en una catequesis; donde los jóvenes quieren mirar juntos, desde el presente, hacia el futuro; y de renovar y confirmar sus propios compromisos con Jesucristo.

 

#JóvenesApóstoles
Empecemos la preparación en nuestras comunidades para que la caminata tenga sentido