SOLIDARIDAD INVERNAL

 28 de Junio, 2016

Muchas veces empezamos a organizar actividades de solidaridad para agosto o específicamente el día del joven solidario, pero yo invito a que al revés, entreguemos amor en diferentes gestos a los jóvenes que hacen solidaridad, al voluntariado sencillo, que construye un mundo mejor desde su dedicación espontánea o planificada, sirviendo a las diferentes realidades que necesitan de almas y cuerpos que se la jueguen con todo por transformar la forma que tenemos el mundo, una actitud proactiva para construir una patria más justa y solidaria.

¿Qué pasa si no tengo jóvenes solidarios en mi parroquia? Sencillo, revisemos nuestros procesos pastorales, veamos cuantos acercan a la experiencia solidaria, de compartir con los hermanos, de acércanos a realidades, de encontrar y hacernos cargos de las periferias, existenciales y territoriales.

“El hombre con sentido social no espera que se presenten ocasiones extraordinarias para actuar” nos indica el Padre Hurtado, nos ubica en comprender que el hombre con sentido social es un hombre que consigue alcanzar un vida en sentido a la entrega, a la expansión de su amor en obras concretas, en expansión en espacios que nos permitan el diálogo, a la construcción de nuevos espacios que provoquen encuentro.

“La Iglesia ganará o perderá algo, según que yo cumpla o no cumpla mi papel, el que Cristo me ha señalado” nuestra responsabilidad con el amor que le tenemos a nuestra Iglesia de forma afectiva y efectiva nos involucra de tal manera que nos obliga a revisar y reconstruir nuestra actividad pastoral para ver cómo estamos realmente sirviendo al Cristo que sufre hoy, al que encuentro en mi hermano que necesita, desde las necesidades espirituales a las corporales. Todas, todas debemos atender de forma y fondo.

 

#JóvenesApóstoles
Empecemos la preparación en nuestras comunidades para que la caminata tenga sentido