JESÚS NOS CONVOCA A SERVIR

 04 de Agosto, 2015

El fin de semana Jesús nos convocó a través de risas, gritos, cantos, baile (al son del gran coro de la Zona Oriente), oración, trabajos personales, en grupo, adoración, eucaristía, encuentros, desencuentros, representaciones, sonrisas y miradas. Al Encuentro de Oración de Servidores de la Esperanza, con el lema "Yo no los llamo servidores, los llamo amigos" a que vivamos nuestras vidas en clave de servicio y solidaridad en todos los espacios en que nos movemos. Jesús nos convoca a sentirnos amigos, humanos y en Cristo, hermanos.

Además nos regala un encuentro que de llegada ya nos sorprende con la presentación de cada zona, donde cada una es invitada a bailar en el centro del salón, luego una representación de un borrachito que da el ejemplo de cómo en muchas ocasiones tratamos a quienes nosotros mismos llamamos excluidos y la vecindad del Chavo del 8 (con la chilindrina, la popis, kiko, Don Ramón y el chavo) que nos mostraron con una situación cotidiana la parábola de "el buen samaritano" y posteriormente una representación del mismo elenco con una "habitual" escena de lo que es portar el peto de servidor y dónde destacamos que el peto se lleva en el corazón y no importa su color y rol que se cumple con el, sin duda tres presentaciones que nos mueven el piso, en nuestro servicio, como cristianos y personas, muchas gracias por todo eso.

Hubo tiempo para la reflexión personal y grupal, que siempre enriquecen a las comunidades de servidores, encuentros zonales en los que entre evaluaciones y motivación para lo que queda de servicio en el año, camino para seguir creciendo como equipos decanales y zonales; se destaca el reconocimiento del término de roles con servidores que dejaban la coordinación y otros que asumían esta responsabilidad de coordinar y acompañar a sus compañeros de la mejor manera.

Y por último, como olvidar los gratos momentos que nos dio la yincana: “La ruta de la misericordia”, donde fueron mezclados en otros grupos (interzonales) y nombrados en sus nuevos grupos con cualidades, hermosas pruebas y mejores penitencias si se equivocaban en la respuesta final. En cada una de estas pruebas había un acertijo al final donde debían elegir entre dos premios; donde el correcto los llevaba a servir a quien más lo necesita. Pudieron compartir como servidores alegres, entusiastas y capaces de trabajar en equipo.
Como no estar realmente agradecido con esta nueva experiencia, con todo el cariño,la compañía y el servicio, eso todo enlazado con la rica comida de la casa de ejercicios Punta de Tralca. Por todo esto y más "Gracias Señor"... Servidor una vez, servidor siempre. Amén

Y tu a qué sientes que te convoca Jesús? Estás dispuesto a seguirlo? Llévala y comenta!

 

#JóvenesApóstoles
Empecemos la preparación en nuestras comunidades para que la caminata tenga sentido