SIGUIENDO LOS PASOS DE UN CARPINTERO

 11 de Septiembre, 2014

Por Gustavo Quinteros Pérez

Cuando era pequeño y veía los maravillosos paisajes que me ofrecía Valparaíso, no podía entender cómo se llegaron a levantar tan complejas viviendas en lugares de tan difícil acceso y complicado trabajo. Esa pregunta fue una de las razones que me motivaron a dedicarme a la construcción, fue cuando lo del incendio, no sólo se llevó tan linda historia, sino que lo más importante, generó mucho sufrimiento a personas y familias del sector.

Fue cuando encontré en la Vicaria de la Esperanza joven la oportunidad de combinar dos de mis grandes vocaciones: la construcción y la caridad. La meta de conseguir levantar una estructura en tiempo record para poder ofrecerle un lugar donde vivir a una familia que lo ha perdido todo, es una motivación que no puede describirse con palabras.

Entregar un momento de felicidad, entregar esperanzas, el seguir adelante ante todo, es lo que el mismo Jesús nos enseña y seguirá enseñando por siempre y aplicarlo en nuestras vidas.

Este voluntariado me marcó por eso, a pesar de tener muchas trabas mientras se procesaba el trabajo, se supo seguir adelante y conseguir ejecutar una correcta labor en equipo junto a todos los voluntarios. La disposición y las ganas están en todos los participantes, sólo debemos saber ocuparla y aprovecharla.

La meta no pudo ser alcanzada, pero la energía de todos los presentes en la faena fue entregada al máximo y con la mejor voluntad de todas, aun así, no tenemos que ser conformistas, ya que la tarea está inconclusa y tengo muy presente que hay que terminar este trabajo que aceptamos tomar. Tenemos que lograr entregarles un empujoncito de fuerza a personas como Don Juan, lograr aportar con una fachada a tan hermosa ciudad y sobre todo, lograr conseguir nuestro pago, el cual no es quincenal ni mensual ni nada por el estilo, nuestro pago es solo una sonrisa de un hermano, el mejor pago que puede recibir un cristiano.

 

#JóvenesApóstoles
Empecemos la preparación en nuestras comunidades para que la caminata tenga sentido