Desde lo diverso en búsqueda de los inmenso

 06 de Enero, 2014

Cuenta la historia que tres hombres sabios se embarcaron en búsqueda de una estrella. Estos eran originarios de Persia, Babilonia y del lejano oriente. Por sus motivaciones propias y con el corazón palpitante, dejaron sus tierras por descubrir la verdad. La primera pregunta que formulé para escribir es ¿Por qué ellos se embarcaron en tal viaje? La respuesta no fue complicada de encontrar, aunque hay muchas opciones para responder, pero la más certera, es la verdad profetizada para el pueblo de Israel. Este principio inicial, se sustentaba en lo que sería la llegada del Mesías que nos traería la paz y la libertad. No obstante, los israelitas no estaban atentos al signo de la estrella de Belén, incluso, casi pasa inadvertida. Para seguir aludiendo a la importancia del viaje de estos sabios, ellos descubren en su andar el valor de este niño consultando a los altos sacerdotes que rodeaban a Herodes preguntándoles cuál era el lugar donde nacería este niño. En un burdo análisis, este momento se podría haber convertido en un motivo de investigación para los estudiosos de los textos sagrados, dejando de lado la idea anterior, la Biblia nos señala que ellos no le dieron mayor importancia a uno de los sucesos más relevantes de la fe cristiana y aunque colaboraron diciéndoles la ubicación presagiada por los profetas, no reflejan un deseo de búsqueda del Mesías, puesto que a pesar de toda su sabiduría y piedad, simplemente… no hicieron nada.

En desprendimiento de lo anterior, podemos darnos cuenta que como cristianos, creemos conocer tanto al señor que no somos capaces de salir a buscarlo. Cuesta encontrar personas que imiten en la adversidad del mundo, las acciones de estos tres hombres que siendo paganos, han encontrado en la estrella un rey para la humanidad. Esta última situación, sería un presagio de la misión evangelizadora de Jesús, por esta razón, su mensaje no sería bien recibido por los estudiosos de las escrituras (Fariseos, escribas, levistas y saduseos), sino que sería recepcionada por galileos, samaritanos, romanos, publicanos, extranjeros y pecadores. Todos estos pueblos eran diferentes entre sí ya que provenían de diversos lugares en donde su cultura, religión y estilo de vida, es completamente distinto al del pueblo de Israel, mas aún, sienten el profundo llamado de Dios.

El Señor nos llama a todos, Jesucristo nos invita al reino a todos, a los jóvenes que tengamos ganas de soñar un mundo mejor, quienes quieran encontrar y manifestar la verdad que el niño nacido en la humildad del pesebre de Belén nos invita a vivir. No hay misterio en decir que cada uno de nosotros es distinto al otro, ya sea por su modo de vida, estilo musical o desde veredas políticas y sociales o, en el último caso, desde sus propios intereses. Dios desde su diversidad llama, para que al igual que estos reyes magos, descubramos a este niño que se manifiesta y lo va hacer de las formas más diversas, ya sea desde su propia identidad, con el testimonio de su palabra o desde el llamado personal.

La búsqueda de los sabios de oriente es el vivo reflejo que a pesar de lo diferentes que podemos ser, todos tenemos el deseo de conocer la verdad, ellos motivados por una estrella, es por esto que te invito y me atrevo a preguntarte… Para ti querido lector ¿Cuál sería un motivo para seguir la estrella?

 

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